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PTERIGIÓN Y PINGUÉCULA: CAUSAS, SÍNTOMAS, PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO OFTALMOLÓGICO

Publicado en07/09/2025 Por 143

Descubre qué son el pterigión y la pinguécula, sus síntomas, factores de riesgo y tratamientos.

¿QUÉ SON EL PTERIGIÓN Y LA PINGUÉCULA?

El pterigión y la pinguécula son dos lesiones de la conjuntiva ocular muy comunes en consulta oftalmológica. Aunque no siempre suponen un riesgo grave para la visión, sí generan molestias, alteraciones estéticas y en algunos casos pueden afectar la calidad visual. Ambas patologías están relacionadas con la exposición solar crónica, el viento, el polvo y la sequedad ambiental.

En el lenguaje coloquial, al pterigión se le conoce como "uña", debido a la forma triangular que adopta al crecer sobre la córnea, dando la impresión de que una uña invade la superficie ocular.

DEFINICIÓN Y DIFERENCIAS

Pinguécula: es una degeneración benigna de la conjuntiva, que se observa como una pequeña elevación amarillenta en la zona de la conjuntiva bulbar, cerca de la córnea, generalmente en la parte nasal. No invade la córnea y suele asociarse a sequedad ocular y exposición a radiación ultravioleta.

Pterigión: es una proliferación fibrovascular de la conjuntiva que crece en forma triangular hacia la córnea. Puede provocar irritación, enrojecimiento y, en casos avanzados, astigmatismo y disminución de la agudeza visual al invadir la zona pupilar.

FISIOPATOLOGÍA

Ambas lesiones comparten factores de riesgo y un origen relacionado con el daño acumulado por radiación ultravioleta. La radiación solar produce una degeneración de las fibras de colágeno y una respuesta inflamatoria que favorece el crecimiento anómalo del tejido conjuntival.

En el caso de la pinguécula, la alteración se limita a la conjuntiva bulbar sin invadir la córnea. En el pterigión, en cambio, existe una proliferación fibrovascular más activa, con capacidad de invadir la córnea y alterar su curvatura, lo que ocasiona astigmatismo inducido.

SÍNTOMAS HABITUALES

Los síntomas pueden variar según la evolución de la lesión, pero los más frecuentes incluyen:

  • Sensación de cuerpo extraño o arenilla en el ojo.
  • Enrojecimiento ocular, sobre todo tras exposición al sol o al viento.
  • Sequedad ocular y necesidad de lubricar con frecuencia.
  • Visión borrosa o astigmatismo en casos avanzados de pterigión.
  • Molestias estéticas por la apariencia de la lesión.

FACTORES DE RIESGO

  • Exposición solar crónica sin protección ocular.
  • Ambientes secos, polvorientos o con viento.
  • Edad avanzada (más común a partir de los 40 años).
  • Predisposición genética y antecedentes familiares.
  • Síndrome de ojo seco y baja calidad lagrimal.

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico del pterigión y la pinguécula es principalmente clínico. El oftalmólogo lo realiza mediante una exploración con lámpara de hendidura. En casos avanzados, puede solicitarse topografía corneal para valorar el astigmatismo inducido y determinar la indicación quirúrgica.

TRATAMIENTO

  • Pinguécula: no suele requerir cirugía. Se recomienda el uso de lágrimas artificiales para aliviar la sequedad y evitar la irritación. En casos inflamatorios, pueden emplearse colirios antiinflamatorios bajo control médico.
  • Pterigión: el tratamiento depende del grado de avance. En estadios iniciales se aconsejan lágrimas artificiales, gafas de sol y medidas preventivas. Cuando invade la córnea o causa alteraciones visuales significativas, el tratamiento definitivo es la cirugía. Hoy en día, la técnica más extendida es la escisión con autoinjerto conjuntival, que reduce el riesgo de recurrencia.

CONSEJOS DE PREVENCIÓN

  • Uso diario de gafas de sol con filtro UV.
  • Lubricar los ojos con lágrimas artificiales en ambientes secos.
  • Evitar la exposición prolongada al viento, polvo o humo.
  • Mantener una correcta higiene ocular.
  • Acudir al oftalmólogo ante cualquier crecimiento anómalo en la superficie ocular.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿POR QUÉ AL PTERIGIÓN SE LE LLAMA "UÑA"?
Se le denomina así en el lenguaje popular porque su crecimiento triangular sobre la córnea recuerda a una uña que invade el ojo.

¿LA PINGUÉCULA SE CONVIERTE EN PTERIGIÓN?
No son lo mismo, aunque comparten factores de riesgo. Una pinguécula puede coexistir con un pterigión, pero no siempre progresa a él. Ambas requieren seguimiento oftalmológico.

¿CUÁNDO SE RECOMIENDA OPERAR EL PTERIGIÓN?
La cirugía se indica cuando el pterigión invade la córnea hacia la zona pupilar, genera astigmatismo significativo, o causa molestias estéticas importantes para el paciente.

¿EL PTERIGIÓN VUELVE A SALIR TRAS LA CIRUGÍA?
Sí, existe riesgo de recurrencia. Por eso se utilizan técnicas modernas como el autoinjerto conjuntival y el control postoperatorio para minimizarlo.

¿SE PUEDE PREVENIR EL PTERIGIÓN Y LA PINGUÉCULA?
No siempre se puede evitar su aparición, pero el uso de gafas de sol con protección UV y la lubricación frecuente con lágrimas artificiales reducen el riesgo y la progresión.

BIBLIOGRAFÍA

American Academy of Ophthalmology (2023). Pinguecula and Pterygium. Disponible en: aao.org
MSD Manuals. Trastornos oftálmicos: Pinguécula y Pterigión. 2023.
Clínica Barraquer. Pterigión y pinguécula: causas, síntomas y tratamiento. 2024.
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